-Debemos
tomar la interestatal, es la ruta más rápida, tomando esa llegaremos en 10
minutos a la casa de Leila.-
-Como tú
quieras, solo sácame de inmediato de aquí.-
Alex maniobra esquivando personas, zombis y autos
en llamas en medio de la calle.
Cuando
llegamos a la interestatal está totalmente congestionada, parece que no fuimos
los únicos en pensar en esta ruta de escape, mucha gente parece estar escapando
al mismo tiempo que nosotros, mi novio que parece opinar lo mismo que yo añade:
-No somos los
únicos en buscar esta salida, ¡Mierda!- Golpea el volante con frustración.-
Necesito encontrar otra salida.-
Cuando
pienso en la chica con ese voraz y extraño hambre, me extraña que no hubieran
avisado antes, o que no hubiera ninguna señal de advertencia.
Su cara
estaba pálida y los ojos fuera de sus orbitas, parecía anciana, se me hacia
conocido ese aspecto, pero no me acuerdo de donde o de quien, creo y espero que
sea de las películas.
-¡Dalila!-
-¿Qué?
¿Encontraste una alternativa?-
-Se me
ocurre correr, en las películas, quedarse atascado en el trafico es tu muerte
inminente.-
-Buen punto,
necesito bajar mi bolso.-
-Viaja
ligero, Leila te puede prestar algo.-
-Pero tengo
mis botas ahí.-
-Cámbiate,
porque con zapatos de tacón no vas a correr mucho… aunque… lleva uno por las
dudas que tengamos que atravesarle el cráneo a alguno.-Con su puño golpea su
mano en señal de macho.
-No te animarías,
pero por las dudas.-
-The Walking
Dead me enseñó que todo te sirve en esta vida para atravesar cráneos putrefactos.-
-Lo primero
es evitar que te coman mi amor.-
-¿Y Como
piensas evitarlos?, ¿Corriendo?, ¿Saltándolos? No, tenemos que luchar contra
ellos en cada paso, matas uno y es un zombi menos que combatir en el futuro.-
-Bien, bien,
¿Llevo el paraguas?-
-No, viajemos
ligero, aparte no va a llover.-
-Pero
podemos deshuesarlo.- Al ver a Alex dudar es un no, no cabe duda.- Olvídalo, ¿Qué
calle vamos a tomar?-
-Tenemos que
tomar si o si la del costado del puente, si es que no quieres ir saltando
techos hasta que alguna vieja te lance con algo y caigas.-
-Me gusta la
idea de ir saltando techos, estaríamos lejos de estas cosas y a salvo, aparte
llegaríamos más rápido que buscando callejones o salidas alternativas para
cortar camino.-
-Mejor
busquemos una moto.-
-Mi moto está
en mi casa, podemos ir y buscarla, tengo varias armas ahí, nos pueden servir de
algo cuando estemos refugiados.-
-Es
imposible volver por donde vinimos y tu barrio debe de estar hecho un caos, no
voy a arriesgarnos, debemos buscar una cerca nuestro, mejor que esta
abandonada, aunque no creo en esa posibilidad.-
-Buscaré
calle arriba, tu busca calle abajo, no perdamos tiempo hablando, esto avanza
con rapidez.-
-No te
alejes demasiado no sabes lo que nos espera en la otra calle, y lo que puede
llegar a estar congestionando esto, cuídate.-
-Tú también cuídate.-
Tras un beso en los labios y unas miradas de suerte dije:-No quiero perder a mí
prometido tan pronto.-
-No lo harás
bebe.- Me guiñó un ojo y se fue con uno de mis tacones en mano; si no
tuviéramos en esta situación me hubiera reído a carcajadas.
Decidí
buscar orillándome por si tendría que agacharme o tirarme a la otra carretera, visualicé
una moto a unos 10 metros de mí y no parecía tener conductor.
Corrí con
cautela acercándome a ella y cuando me encontraba a unos 3 metros me di cuenta
porque no tenía conductor, se lo estaban comiendo como un manjar en bandeja de
plata, que asco, me daban arcadas, tantas tripas en vivo.
Era esa o
nada, no había ninguna en mi rango de visión, Unos zombis estaban atacando
algunas personas no tan lejos de mí, tenía que darme prisa, detrás de ellos se
acercaban mas y estoy segura que del lado de Alex también, nos encerrarían en cuestión
de minutos, mierda.
Al
motociclista lo habían arrastrado unos 5 metros de la moto no me daba mucho
tiempo de arrancar la moto, dar la vuelta y escapar, debía hacerlo todo en
silencio y con el motor apagado.
Me acerqué
despacio e intentando no hacer ningún ruido, no tenía muchas ganas de tener que
usar mi tacón en defensa propia y llamar la atención de algunos ocupados con su
comida, aunque con los gritos de las personas desesperadas o siendo comidas no
escucharían mucho.
Levante la
moto del suelo y por suerte tenía sus llaves puestas, no le habían dado tiempo
al pobre de quitar sus llaves, maniobre la moto hasta que pude ponerla en
dirección contraria, acomode el espejo retrovisor y mas zombis venían
hambrientos.
Saltando
autos, rompiendo vidrios, y transformando mas personas en ellos, no quiero
terminar así, no quiero que terminemos así Alex y yo.
No tenía
otra opción que ponerla en marcha, lo hice, llamó la atención de algunos, pero
cuando reaccionaron yo ya estaba en la entrada de la interestatal buscando a mi
novio.
Cuando lo vi
estaba pegándole con el tacón a una mujer que estaba comiéndose un pobre
perrito.
-¡Alex!-Silbé.-
¡Alex vamos deja a esa mujer, tenemos que largarnos!-
Alex dio la
vuelta y corrió en mi dirección saltando cadáveres a su paso, había matado a
unos cuantos y no había encontrado ninguna moto.
-Yo
conduzco, tú te pondrás nerviosa y no necesitamos eso en este momento.-
Sin chistar,
porque tenía razón, me pasé al asiento trasero dejando espacio para que Alex
pueda subir.
Como yo
había pensado, los zombis se acercaban de ambos lados bloqueando totalmente el
acceso a ambas calles, no tenían escapatoria estaban hambrientos.
Alex manejó
rápido y sin cuidado, fue suerte que no cayéramos y fuésemos mordidos, una
multitud de ellos se desataba en cada avenida, salían de todos lados. Parecía
que jamás llegaríamos, hasta que lo hicimos.
-Golpea la
puerta yo estacionare la moto, fuera del alcance de algún choque o golpe.-
Golpeé
desenfrenadamente la puerta de Leila, estábamos en un aprieto, los zombis
habían escuchado la moto y venían hacia nosotros de todas las direcciones, si
no nos habría moriríamos.
