domingo, 9 de noviembre de 2014

Capitulo 3- ¡Ayuda!

-Debemos tomar la interestatal, es la ruta más rápida, tomando esa llegaremos en 10 minutos a la casa de Leila.-

-Como tú quieras, solo sácame de inmediato de aquí.-

Alex  maniobra esquivando personas, zombis y autos en llamas en medio de la calle.
Cuando llegamos a la interestatal está totalmente congestionada, parece que no fuimos los únicos en pensar en esta ruta de escape, mucha gente parece estar escapando al mismo tiempo que nosotros, mi novio que parece opinar lo mismo que yo añade:

-No somos los únicos en buscar esta salida, ¡Mierda!- Golpea el volante con frustración.- Necesito encontrar otra salida.-

Cuando pienso en la chica con ese voraz y extraño hambre, me extraña que no hubieran avisado antes, o que no hubiera ninguna señal de advertencia.

Su cara estaba pálida y los ojos fuera de sus orbitas, parecía anciana, se me hacia conocido ese aspecto, pero no me acuerdo de donde o de quien, creo y espero que sea de las películas.

-¡Dalila!-

-¿Qué? ¿Encontraste una alternativa?-

-Se me ocurre correr, en las películas, quedarse atascado en el trafico es tu muerte inminente.-

-Buen punto, necesito bajar mi bolso.-

-Viaja ligero, Leila te puede prestar algo.-

-Pero tengo mis botas ahí.-

-Cámbiate, porque con zapatos de tacón no vas a correr mucho… aunque… lleva uno por las dudas que tengamos que atravesarle el cráneo a alguno.-Con su puño golpea su mano en señal de macho.

-No te animarías, pero por las dudas.-

-The Walking Dead me enseñó que todo te sirve en esta vida para atravesar cráneos putrefactos.-

-Lo primero es evitar que te coman mi amor.-

-¿Y Como piensas evitarlos?, ¿Corriendo?, ¿Saltándolos? No, tenemos que luchar contra ellos en cada paso, matas uno y es un zombi menos que combatir en el futuro.-

-Bien, bien, ¿Llevo el paraguas?-

-No, viajemos ligero, aparte no va a llover.-

-Pero podemos deshuesarlo.- Al ver a Alex dudar es un no, no cabe duda.- Olvídalo, ¿Qué calle vamos a tomar?-

-Tenemos que tomar si o si la del costado del puente, si es que no quieres ir saltando techos hasta que alguna vieja te lance con algo y caigas.-

-Me gusta la idea de ir saltando techos, estaríamos lejos de estas cosas y a salvo, aparte llegaríamos más rápido que buscando callejones o salidas alternativas para cortar camino.-

-Mejor busquemos una moto.-

-Mi moto está en mi casa, podemos ir y buscarla, tengo varias armas ahí, nos pueden servir de algo cuando estemos refugiados.-

-Es imposible volver por donde vinimos y tu barrio debe de estar hecho un caos, no voy a arriesgarnos, debemos buscar una cerca nuestro, mejor que esta abandonada, aunque no creo en esa posibilidad.-

-Buscaré calle arriba, tu busca calle abajo, no perdamos tiempo hablando, esto avanza con rapidez.-

-No te alejes demasiado no sabes lo que nos espera en la otra calle, y lo que puede llegar a estar congestionando esto, cuídate.-

-Tú también cuídate.- Tras un beso en los labios y unas miradas de suerte dije:-No quiero perder a mí prometido tan pronto.-

-No lo harás bebe.- Me guiñó un ojo y se fue con uno de mis tacones en mano; si no tuviéramos en esta situación me hubiera reído a carcajadas.

Decidí buscar orillándome por si tendría que agacharme o tirarme a la otra carretera, visualicé una moto a unos 10 metros de mí y no parecía tener conductor.

Corrí con cautela acercándome a ella y cuando me encontraba a unos 3 metros me di cuenta porque no tenía conductor, se lo estaban comiendo como un manjar en bandeja de plata, que asco, me daban arcadas, tantas tripas en vivo.

Era esa o nada, no había ninguna en mi rango de visión, Unos zombis estaban atacando algunas personas no tan lejos de mí, tenía que darme prisa, detrás de ellos se acercaban mas y estoy segura que del lado de Alex también, nos encerrarían en cuestión de minutos, mierda.

Al motociclista lo habían arrastrado unos 5 metros de la moto no me daba mucho tiempo de arrancar la moto, dar la vuelta y escapar, debía hacerlo todo en silencio y con el motor apagado.

Me acerqué despacio e intentando no hacer ningún ruido, no tenía muchas ganas de tener que usar mi tacón en defensa propia y llamar la atención de algunos ocupados con su comida, aunque con los gritos de las personas desesperadas o siendo comidas no escucharían mucho.

Levante la moto del suelo y por suerte tenía sus llaves puestas, no le habían dado tiempo al pobre de quitar sus llaves, maniobre la moto hasta que pude ponerla en dirección contraria, acomode el espejo retrovisor y mas zombis venían hambrientos.

Saltando autos, rompiendo vidrios, y transformando mas personas en ellos, no quiero terminar así, no quiero que terminemos así Alex y yo.

No tenía otra opción que ponerla en marcha, lo hice, llamó la atención de algunos, pero cuando reaccionaron yo ya estaba en la entrada de la interestatal buscando a mi novio.

Cuando lo vi estaba pegándole con el tacón a una mujer que estaba comiéndose un pobre perrito.

-¡Alex!-Silbé.- ¡Alex vamos deja a esa mujer, tenemos que largarnos!-

Alex dio la vuelta y corrió en mi dirección saltando cadáveres a su paso, había matado a unos cuantos y no había encontrado ninguna moto.

-Yo conduzco, tú te pondrás nerviosa y no necesitamos eso en este momento.-

Sin chistar, porque tenía razón, me pasé al asiento trasero dejando espacio para que Alex pueda subir.

Como yo había pensado, los zombis se acercaban de ambos lados bloqueando totalmente el acceso a ambas calles, no tenían escapatoria estaban hambrientos.

Alex manejó rápido y sin cuidado, fue suerte que no cayéramos y fuésemos mordidos, una multitud de ellos se desataba en cada avenida, salían de todos lados. Parecía que jamás llegaríamos, hasta que lo hicimos.

-Golpea la puerta yo estacionare la moto, fuera del alcance de algún choque o golpe.-


Golpeé desenfrenadamente la puerta de Leila, estábamos en un aprieto, los zombis habían escuchado la moto y venían hacia nosotros de todas las direcciones, si no nos habría moriríamos.